II JORNADAS FEAFES CV
PRESENTACIÓN PRESIDENTE FEAFES CV
Buenos días.
En primer lugar quiero agradecer las palabras que nos han dedicado los directores generales de la consellerías de Sanidad y Bienestar Social que me acompañan en la mesa, su presencia y participación en este acto inaugural, con el que reafirman su patrocinio de estas jornadas, es una muestra más del interés que demuestran por la atención a las personas que padecen una enfermedad mental y sus familiares.
También quiero agradecer la presencia de la alcaldesa de Ontinyent, nuestra ciudad anfitriona, que nos ha acogido con los brazos abiertos y mostrado su sensibilidad hacia nuestro colectivo.
Este encuentro de hoy es posible gracias a la implicación de muchas personas e instituciones, a todas ellas quiero agradecer el esfuerzo realizado, y, de forma destacada, a Caixa Ontinyent, que nos ha permitido el uso de estas magníficas instalaciones y ha puesto todos sus medios humanos y técnicos a nuestra disposición.
Y a todos ustedes, profesionales, familiares y personas que padecen una enfermedad mental, quiero también agradecerles su presencia en estas jornadas, porque son la imagen viva de nuestro movimiento asociativo en la Comunidad Valenciana; los verdaderos protagonistas y destinatarios de estos dos días de reflexión y debate que ahora comenzamos.
Para la Federación de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de la Comunidad Valenciana hoy es un día muy especial, pues iniciamos nuestras segundas jornadas de debate dedicadas, en esta edición, a la Intervención y sensibilización en el ámbito laboral y socio-sanitario en personas con enfermedad mental.
En nuestra Comunidad, las asociaciones de familiares y personas con enfermedad mental, llevamos más de quince años apoyando e impulsando un proyecto de cambio en el tratamiento sanitario y social de las enfermedades mentales con una visión clara: lograr que las personas que padecen una enfermedad mental alcancen la mayor calidad de vida posible; contando con los mejores tratamientos médicos, dentro de una atención sanitaria normalizada, y con los apoyos sociales necesarios para superar las dificultades de integración causadas por las enfermedades mentales y el estigma social que las acompaña.
En este proyecto de cambio nos han acompañado todos estos años las administraciones y los profesionales sanitarios y sociales, y, gracias al impulso de todos, hemos generado una nueva red de centros y servicios especializados, dejando atrás el asilo y la beneficencia de los siglos anteriores. El progreso ha sido evidente y las personas que ahora enferman y sus familias tienen unas posibilidades de atención médica, rehabilitación y apoyo social que facilitan un tránsito más humano por la enfermedad, una mayor esperanza en la recuperación y una oportunidad para la superación personal.
Sin embargo, pese al camino recorrido, todavía no estamos satisfechos y nuestra visión todavía no está realizada. El sistema de atención a las personas con enfermedad mental en la Comunidad Valenciana nos parece todavía precario y, en cierto modo, amenazado constantemente por la indefinición de las normativas que lo sustentan y por las orientaciones cambiantes en sus modelos de actuación.
Echamos de menos especialmente un tema fundamental: la integración laboral de las personas con enfermedad mental. Y esta es la cuestión central sobre la que quisiéramos debatir en estas jornadas.
En estos momentos en que la red de centros de rehabilitación e integración social abarca prácticamente la totalidad de nuestras comarcas y, gracias a su excelente funcionamiento, cientos de personas enfermas mejoran día a día, comenzamos a ser conscientes que una verdadera integración social sólo se da cuando las personas alcanzan su autonomía económica, cuando son capaces de integrarse laboralmente y generar sus propios recursos.
Una número importante de personas con enfermedad mental están preparadas para desempeñar un trabajo, sin embargo, su tasa de paro supera al 99% de ellos.
Algunas de nuestras asociaciones, contando con precarios apoyos institucionales y privados, han puesto en marcha Servicios de Integración laboral y algún Centro Especial de Empleo, que pese a su éxito en la preparación laboral de personas con enfermedad mental, no alcanzan a ver cumplidos sus objetivos, bien por las dificultades propias del mercado de trabajo o por el estigma que acompaña a estas enfermedades, que reduce las posibilidades de contratación.
Esperamos que estas jornadas, a través de las aportaciones de los ponentes invitados y del debate que susciten, contribuyan a extender y mejorar estos servicios de integración laboral y a sensibilizar a las administraciones, a los inversores privados y a la sociedad en general sobre la necesidad de alcanzar la integración también en el ámbito laboral.
Juan Martinavarro Presidente de FEAFES CV
