LUCES Y SOMBRAS SOBRE LA SALUD MENTAL EN EL MEDIO Y ALTO VINALOPÓ

13 Mayo 2010

Pese al indiscutible avance que ha supuesto la reciente apertura de la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica en el Hospital General de Elda, la asistencia sanitaria a las personas con enfermedad mental y sus familias en el Departamento de Elda sigue mostrando carencias y deficiencias.
La expresión más dolorosa de estas carencias la encontramos cuando fallan los servicios de atención para las situaciones de urgencia y las personas con enfermedad mental en estado de crisis y sus familias se ven sometidos a la estresante experiencia de lograr una atención psiquiátrica urgente después de las tres de la tarde o los fines de semana.
Esto sucede porque la Unidad de Hospitalización sólo dispone de psiquiatras por la mañana, de lunes a viernes, mientras que las tardes y fines de semana son cubiertos con guardias no presenciales; esto es, el psiquiatra está localizable telefónicamente y cuando se le necesita, en virtud de lo que le trasmiten por teléfono y lo que él decide, se acerca hasta el hospital o da instrucciones para que se atienda al paciente.
Este sistema de atención no es una aplicación de las nuevas tecnologías al diagnóstico psiquiátrico, sino una muestra más de la cicatería y desconocimiento con que se abordan los recursos sanitarios en Salud Mental.
Es opinión compartida por las asociaciones de familiares y personas con enfermedad mental del Departamento de Salud de Elda, así como por el personal de salud mental, que la atención psiquiátrica se basa en la interacción, personal y directa, entre el psiquiatra, y el resto del personal sanitario, con el paciente y sus familiares. Sólo esta relación personal médico-paciente permite establecer tanto el diagnóstico como las particularidades del tratamiento, habida cuenta de que en salud mental no existen análisis biológicos u otros métodos de estudio que permitan establecerlos objetivamente, como sucede en otras especialidades médicas.
Esta relación personal y directa se cumple en las unidades de salud mental y, por supuesto, durante la hospitalización; sin embargo, para la situación más grave, complicada y estresante, que es la del ingreso de urgencia por causa de una crisis, el Departamento de Salud considera que una guardia localizada es suficiente, dando ocasión a que el tiempo de espera en urgencia se eternice mientras acude el especialista y que, en algunos casos, como ya ha sucedido, el ingreso no se realice, a pesar de la gravedad y de las consecuencias posteriores.
Cuando una persona con enfermedad mental en estado de crisis acude a Urgencias, generalmente acompañado de sus familiares, lo suele hacer en un estado de agitación y desconcierto que puede tener consecuencias graves para el paciente o las personas que con él conviven. La aparición de estas crisis, que en algunos casos son previsibles y tratables en consulta ambulatoria, se dan en cualquier momento y sin tener en cuenta el horario de atención de los centros de salud.
En estas situaciones de crisis, además del sufrimiento del propio paciente (que puede desembocar hasta en el suicidio) que no suele reconocer la necesidad de una atención urgente, se involucran los familiares que conviven con él o que le atienden. Estos familiares viven con especial ansiedad la situación del enfermo y, además, el complicado procedimiento de atención, que implica, cuando no media la voluntad del paciente, a policía, jueces y unidades de traslado médico. Toda esta movilización de recursos no puede quedar detenida en Urgencias a la espera de que acuda el psiquiatra desde no se sabe dónde, ni cuándo.
Antes de la apertura de la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica del hospital General de Elda, los ingresos se realizaban en la unidad de Santa Faz, en Alicante, con la dificultades añadidas de la distancia, la escasez de camas y la falta de implicación del personal sanitario. Con la apertura de la nueva unidad de Elda, las asociaciones nos felicitábamos porque, al implicar a todos los psiquiatras del Departamento, nuestros familiares enfermos iban a ser atendidos en parte por los mismos médicos que en su consulta ambulatoria, mejorando la continuidad de cuidados y la información disponible sobre las características personales de cada trastorno. Pero el sistema adoptado de guardias localizadas genera desconfianza y añade dificultades gratuitas a la atención urgente; pues el especialista valora si debe o no acudir en función de la información que le trasmiten terceros, el personal de Urgencias que no está precisamente especializado en la atención a estas enfermedades, por lo que, en algunos casos, no se presenta y se limita a dar indicaciones por teléfono.
Los familiares también hemos comprobado, en nuestras vistas durante las tardes y fines de semana, la situación en la unidad de hospitalización, donde se manifiesta, además de la carencia de psiquiatra, la escasez de personal de enfermería, auxiliares y celadores. Con la unidad casi al completo de forma permanente, el personal no da abasto para atender a las visitas y a los pacientes ingresados. Pese a que nos consta la gran labor que están realizando día a día, nos preocupa que la falta de personal desemboque en situaciones de riesgo para los pacientes o los profesionales.
En opinión de las asociaciones de familiares y personas con enfermedad mental del Departamento de Salud de Elda, compartida con el personal sanitario de salud mental, la Unidad de Hospitalización psiquiátrica debería de contar con un psiquiatra de guardia presencial las 24 horas del día, tanto para atender las urgencias como para dar respuesta a las situaciones que pudiesen producirse en la planta. Del mismo modo, creemos que debe de ampliarse el personal de enfermería, celadores y auxiliares que atiende la Unidad de Hospitalización. Igualmente consideramos que el servicio de urgencias del hospital debería de contar con un protocolo específico de atención a las situaciones de urgencia psiquiátrica que tuviera en cuenta tanto la situación del paciente como las necesidades de información de los familiares.
Las personas con enfermedad mental son desgraciadamente noticia cuando no están adecuadamente atendidas; esto es así pese a la vigilancia de familiares y personal sanitario. No debemos permitir que una falta de atención, derivada de una consideración economicista de la sanidad, arruine los esfuerzos que realizamos para superar las consecuencias negativas de la enfermedad y el estigma social que las acompaña.
Las asociaciones de familiares y personas con enfermedad mental
del Departamento de Elda (AFEMNO, AFEM-EPC y AFEPVI)


CARTA ABIERTA A LAS ASOCIACIONES DE FEAFES Comunidad Valenciana ANTE LA PRÓXIMA ASAMBLEA

6 Mayo 2010

Carta enviada con anterioridad a la Asamblea del pasado 27 de marzo, en la que se procedió a renovar la Presidencia y cargos de la Junta Directiva de FEAFES CV; siendo elegido Julian Marcelo Cocho, a propuesta de ASIEM (Valencia) nuevo presidente de la federación, acompañado de Juan Martinavarro (Afdem, Castellón) como Vicepresidente, Vicente Sanchis (ADIEM, Ontenyent) como Tesorero y Jorge Seller (AFEPVI, Villena) como Secretario.

El funcionamiento actual de FEAFES Comunidad Valenciana y la situación creada con la convocatoria de la Asamblea General para renovar los cargos directivos de la federación han sido objeto de reflexión entre los miembros de la Junta Directiva de AFEPVI, sus socios, usuarios y profesionales, al hilo de la presentación de varios proyectos de programa y ofertas para los cargos y la carencia, hasta el momento, de una personalidad representativa como candidata a la presidencia.
En una primera aproximación, de lo escuchado en las reuniones e intercambios mantenidos, se perfilan dos cuestiones que dividen a las asociaciones integradas en FEAFES CV:
Por una parte, aquella que plantea una visión de la federación como una plataforma fundamentalmente reivindicativa, que apoyada en la ley y en la opinión pública, impulse con una acción constante a las administraciones competentes a responsabilizarse de la situación y mejorar la atención a las personas con enfermedad mental y a sus familiares.
Por otra, una visión de la federación como organización implicada también con la prestación de servicios al colectivo y que toma como objetivo defender y mejorar la red de centros y servicios gestionados por las asociaciones: que están comprometidos en ofrecer una atención profesionalizada y de calidad, cuentan con la participación activa de las personas con enfermedad mental y sus familiares, a las que integran, y, además, carecen de ánimo de lucro.
Ambas cuestiones se presentan como esenciales y marcan, generalizando los extremos, dos estilos posibles de funcionamiento de las asociaciones integradas en la federación:
Unas asociaciones con un estilo de funcionamiento de tipo asambleario, basado en el grupo de autoayuda, en el que no se considera importante la organización formal, ni se ve precisa la prestación por la asociación de servicios profesionalizados a los socios o a las personas afectadas; por el contrario, se pone el énfasis en la defensa activa de los derechos de los afectados a recibir una adecuada atención sanitaria y social.
Otras, con un estilo más respetuoso con las formalidades asociativas para encauzar la participación y comprometidas con la prestación de servicios a los socios y afectados a través de centros y otros recursos acreditados y con gestión profesionalizada. Lo que implica mantener una costosa estructura organizativa y de personal, que a duras penas se sostiene al vaivén de las subvenciones y las demoras en el pago de las administraciones, que da protagonismo a los profesionales en el funcionamiento diario de las asociaciones.
Evidentemente cada asociación posee sus propios matices, fruto de su propia historia, y ninguna en concreto es ejemplo perfecto de uno u otro estilo.
En la reflexión que realizamos desde AFEPVI hay otras cuestiones, a parte de las mencionadas, que creemos relevantes para la federación:
• La federación, como entidad representativa de todo el colectivo en la Comunidad Valenciana, necesita participar y lograr visibilidad en la agenda política, social y mediática, como forma más eficaz de luchar contra el estigma y hacer visible la demanda de servicios para la atención a los afectados.
• Necesita también la federación, participar con una voz propia, la que representa a las personas con enfermedad mental y a sus familias, en todos los foros en los que se trabaje en la definición de un nuevo modelo de atención en salud mental, o impulsen el cambio del modelo de atención actual, por insuficiente.
• En este sentido, la federación ya participa, a través de muchas de sus asociaciones, en el sistema público de atención a las personas con enfermedad mental y es tenida, por el volumen de usuarios atendidos, como una interlocutora relevante. La federación necesita por ello mantener un nivel de representación adecuado ante las administraciones competentes en la planificación, financiación y gestión de los centros y servicios en nuestra comunidad.
• La federación y sus asociaciones necesitan crecer como organizaciones, pasar de los “inicios heroicos” al “estamos aquí para quedarnos”, superar nuestros prejuicios, inseguridades y la visión personal o local de los problemas, y crecer formándonos en asociacionismo, participación y gestión de los recursos.
• El mantenimiento de la continuidad de la presencia pública y de la representación colectiva, la elaboración de posiciones comunes y la gestión de reuniones de trabajo, entre otras labores, exige el mantenimiento de una oficina técnica y hace necesario que la federación sea capaz de captar recursos económicos muy por encima de las cuotas de sus asociados, tratando de no perder su independencia de criterio ante los organismos donantes, públicos o privados.
¿Son incompatibles el posicionamiento ante la gestión, el estilo de organización y las necesidades que debe satisfacer la federación?
En AFEPVI pensamos que no, siempre que se respete el derecho de cada asociación a elegir sus propios objetivos y métodos de funcionamiento y que cada asociación respete las posiciones comunes, los objetivos y métodos de la federación, adoptados participativamente por acuerdo de la mayoría.
En la próxima Asamblea General podemos escenificar nuestros desacuerdos y desconfianzas o podemos buscar el acuerdo en un programa común de actuación y la formula organizativa para llevarlo a cabo, así como en encontrar una persona que, como presidente y con el apoyo de todos, se comprometa con los acuerdos y sea capaz de representar los intereses comunes de las asociaciones miembros.
Sabemos que es difícil encontrar personas dispuestas a asumir la representación de todo el colectivo en la Comunidad Valenciana, porque son muchas las demandas a defender y los foros en los que hay que hacerlo, y, sobre todo, por que quién asume esta representación debe de sentirse respaldado por todas las asociaciones y no apoyarse únicamente en sus convicciones o capacidades personales.
La forma más sencilla de superar esta carga de trabajo, con la que es vista o se ha ejercido la presidencia de la federación, creemos que es compartir y delegar las tareas entre los miembros de una Junta Directiva reducida o una Comisión Permanente ampliada y potenciar el apoyo técnico de los profesionales de la federación a los representantes, para que se facilite la toma de decisiones y su puesta en práctica.
Pensamos también, como sugerencias para el funcionamiento de la federación:
• que los niveles de trabajo técnico y representativo deben de estar separados, formal y personalmente, siendo distintas las personas en uno y otro nivel;
• que la Comisión Permanente está formada por personas que nos representan a todos hacia el exterior y no sólo a sus asociaciones, por lo que se deben a los acuerdos comunes, coincidan o no con los intereses particulares de sus asociaciones;
• y, por último, que la delegación, incluso las ocasionales, debe realizarse dentro de cada nivel: un técnico por un técnico, un miembro de la Comisión Permanente por otro miembro de la Comisión, para evitar la patrimonialización de los cargos por las asociaciones y la pérdida de la perspectiva común en las representaciones.
Esperamos que estas aportaciones contribuyan a mejorar el debate, acercar posiciones y alcanzar acuerdos para una mayor representatividad y un funcionamiento más eficaz de FEAFES Comunidad Valenciana.
Un saludo a todos
Redactado por Jordi Seller Botella
Con el acuerdo de la Junta Directiva de AFEPVI


UN GRAN AVANCE PARA LA ATENCIÓN SANITARIA A LA SALUD MENTAL EN NUESTRA COMARCA

17 Febrero 2010

Durante el pasado mes de enero se procedió a la apertura de la nueva Unidad de Hospitalización Psiquiátrica en el Hospital General de Elda, ubicada en la recién terminada ampliación del hospital, dando término a la principal carencia de las comarcas del Vinalopó en materia de asistencia sanitaria a las personas con enfermedad mental.
El jueves 11 de febrero, fuimos invitados por el equipo de la nueva Unidad, junto al resto de recursos sociosanitarios dirigidos a personas con enfermedad mental del Departamento, a una reunión de presentación, en la que los profesionales del nuevo equipo describieron las características de la misma y su funcionamiento y se ofrecieron para conseguir una mayor coordinación entre todos los servicios.
Para la asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental del Alto Vinalopó, AFEPVI, la apertura de la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica en Elda ha sido una de sus reivindicaciones más importantes y sostenidas en el tiempo; por lo que no podemos sino felicitarnos porque, aunque la espera haya sido larga, por fin contamos con un recurso sanitario absolutamente necesario y que, debido a su carencia hasta ahora, implicaba el ingreso de las personas enfermas en la unidad de Santa Faz, en Alicante, un residuo de la antigua institución psiquiátrica dependiente de la Diputación Provincial.
La nueva Unidad de Hospitalización Psiquiátrica cuenta con dieciocho habitaciones individuales atendidas por un equipo de tres psiquiatras, una psicóloga clínica, una terapeuta ocupacional, una trabajadora social, así como personal de enfermería, auxiliares, celadores y una auxiliar administrativa. Con este equipo, la Consellería de Sanidad dobla el número de profesionales en el Departamento de Elda dedicados al cuidado sanitario de las personas con enfermedad mental.
La atención en la Unidad de Hospitalización se realiza a partir de ingresos urgentes o programados, prescritos por las Unidades de Salud Mental, y tienen por principal objetivo la remisión o control de la sintomatología aguda en los trastornos mentales, en un contexto de hospitalización breve. La atención médica la realizan tres psiquiatras específicos de la Unidad, apoyados por las guardias localizadas del resto de los psiquiatras del Departamento.
El equipo de la unidad quiere prestar especial atención a la relación con las familias y a la integración social de la persona enferma, como elementos fundamentales para asegurar la adherencia al tratamiento y la permanencia del paciente en su medio habitual con un nivel adecuado de asistencia; para ello cuenta con la psicóloga clínica y la trabajadora social.
Por otra parte, la terapeuta ocupacional tiene como principal función conseguir una estancia en la unidad que resulte rehabilitadora para los pacientes, ocupando su tiempo de ocio y realizando actividades de mantenimiento cognitivo y psicomotriz. También se ocupa del seguimiento de los pacientes en la comunidad tras el alta.
En el contexto de la hospitalización es fundamental dotarse de un equipo de enfermeras, auxiliares y celadores que den soporte a la Unidad y garanticen los cuidados en todo momento. El nuevo equipo sanitario formado para la Unidad está recibiendo formación sobre las características de los pacientes y sus cometidos específicos; así como colaborando activamente en la puesta en marcha del nuevo servicio.
El amplio abanico de posibilidades de tratamiento y atención que posibilita el nuevo equipo, nos permite a la asociación esperar un cambio sustancial en la atención que hasta ahora recibían los pacientes, pues la distancia de más de 70 Km de la antigua unidad de agudos dificultaba las visitas y el mantenimiento adecuado, durante la hospitalización, de la relación entre el paciente y su entorno familiar y afectivo. Del mismo modo, la distancia y cierto desapego profesional dificultaba la participación de la familia en los procesos de cuidados posteriores al alta y en el necesario apoyo a la rehabilitación y recuperación de las personas enfermas.
Al contrario de sus lejanos colegas de Santa Faz, el nuevo equipo de la Unidad de Hospitalización Psiquiátrica está firmemente enlazado con las Unidades de Salud Mental del Departamento con las que comparten información y pacientes, así como con los recursos sociosanitarios, públicos o privados, del Departamento: C.R.I.S. Villena, CEEM y Centro de Día de Elda, Viviendas Tuteladas de Villena y los Talleres y Programas que realizan las asociaciones de cada localidad que atienden a las personas con enfermedad mental y a sus familiares.
Desde AFEPVI valoramos muy positivamente la apertura de este nuevo servicio, deseamos a la Dra. Carrato, su directora, una feliz travesía de los inicios, siempre difíciles, y queremos transmitir a todos los profesionales sanitarios de la salud mental nuestro total apoyo y reconocimiento, pues proporcionan la base sobre la que los pacientes recuperan sus vidas.
Jordi Seller, coordinador de AFEPVI
Villena, 12 de febrero de 2010


CELEBRACIÓN DEL X ANIVERSARIO DEL C.R.I.S VILLENA

26 Noviembre 2009
Cartel X Aniversario del C.R.I.S Villena

Cartel X Aniversario del C.R.I.S Villena

Para AFEPVI es un motivo de orgullo celebrar este año el décimo aniversario de la apertura del C.R.I.S., el Centro de Rehabilitación e Integración Social de Villena para personas con enfermedad mental. Este centro, cuyo titular es el M.I. Ayuntamiento de Villena, lo gestiona AFEPVI, la Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental del Alto Vinalopó, desde su apertura en noviembre de 1999 y su integración en la red de centros de atención a las personas con enfermedad mental de la Generalitat Valenciana.

Modelo de organización y trabajo en equipo, el C.R.I.S. Villena ha resultado también muy eficaz en sus cometido, logrando la recuperación de muchos de sus usuarios y atendiendo a las necesidades de cada uno de ellos a través de Programas Individuales de Rehabilitación.

El equipo del C.R.I.S., integrado por psicólogas, trabajadora social, técnicos de integración, educadores, se encuentra en continua formación y aplica las técnicas más contrastadas de rehabilitación que refuerzan múltiples aspectos, según las necesidades de cada usuario, como la educación para la salud y el mantenimiento de las pautas de tratamiento, la autonomía en las actividades de la vida diaria, la autoestima y “emponderamiento”, resolución de conflictos, orientación laboral, organización del tiempo libre o de ocio y otras muchas áreas de intervención.

En estos años por el C.R.I.S. han pasado más de 200 usuarios y sus familias, que provenían de Villena y de otras ciudades o pueblos del Departamento de Salud de Elda, que el área de referencia del centro.

Queremos destacar tres elementos que creemos que han sido determinantes para alcanzar con satisfacción esta celebración del X Aniversario:

  • El primero es el personal del centro; un equipo de diez personas bien coordinado y muy competente profesionalmente, que ha trabajado al unísono con las familias para mejorar la tención que reciben los usuarios y favorecer los cambios necesarios para su recuperación.
  • El segundo, el apoyo del M.I. Ayuntamiento de Villena, sin el que no hubiera sido posible la apertura y continuidad del centro. Las personas con enfermedad mental de toda la comarca debemos estar agradecidas porque gracias al impulso de la corporación de 1999, mantenido desde entonces por todas ellas, disponemos desde hace diez años en Villena del centro referencia para todo el Departamento de Elda.
  • El tercer elemento de satisfacción son los usuarios y familiares que han pasado por el centro y aquellos otros que, como socios de AFEPVI, lo han apoyado. Por el continuo esfuerzo que realizan para enfrentar y superar la enfermedad mental, el estigma y la invisibilidad social son un ejemplo para todos nosotros y un estímulo para mejorar día a día el trabajo que realiza el C.R.I.S.

El próximo día 30 vamos a celebrar este décimo aniversario con un programa especial de Radio Yananá, realizado en la Casa de Cultura, que contará con la participación de todos los usuarios que han pasado por el centro, así como sus familiares y los trabajadores, responsables políticos y otras personas que han estado con nosotros apoyándonos todos estos años.

DISCURSO DEL PRESIDENTE DE AFEPVI EN LA GALA MUSICAL CELEBRADA CON MOTIVO DEL X ANIVERSARIO DEL C.R.I.S. VILLENA

El espectáculo al que vamos a asistir, por gentileza del grupo musical ACHO2O se llama “Alma, corazón y vida”; y me ha parecido que es buen título, muy apropiado para un homenaje. Porque hoy nos hemos reunido a disfrutar de la música y alegrarnos de un trabajo bien hecho del que todos los aquí presentes hemos sido en alguna medida responsables. Con esta Gala Musical queremos, desde AFEPVI, felicitar a los usuarios, familiares y trabajadores del C.R.I.S. Villena.

Para los socios y amigos de AFEPVI, los diez años de funcionamiento del C.R.I.S., son un motivo de orgullo y satisfacción; porque gracias a la constancia en nuestras reivindicaciones y a los apoyos que logramos de las instituciones, especialmente de las más cercanas, como el M.I. Ayuntamiento de Villena, conseguimos que las personas con enfermedad mental de la comarca y sus familias dispusieran de un centro de rehabilitación, en el que acceder a los servicios más adecuados para su recuperación personal y social.

Hoy, diez años después, seguimos sintiéndonos orgullosos y satisfechos porque el C.R.I.S. (que no es un edificio, sino los profesionales que trabajan en el centro y los usuarios que asisten a él) no sólo ha sido eficaz en su función de recuperar a las personas con enfermedad mental a una vida más plena y autónoma, también ha sido capaz de animar a su alrededor una red de apoyos y de servicios, así como una comunidad de familiares y usuarios, más consciente e integrada, en la que nos sentimos partícipes.

Por estas razones, con esta Gala queremos dar gracias por el apoyo constante de la excelente plantilla de profesionales que trabajan o han trabajado en el C.R.I.S. durante estos años. Educadores, psicólogos, trabajadores sociales, y hasta las administrativas, forman un equipo muy compenetrado que trabaja constantemente por la rehabilitación e integración social de las personas con enfermedad mental. Un equipo que ha sabido adaptarse y mejorar de forma continua, formándose e incorporando las técnicas más efectivas para lograr la recuperación de los usuarios del centro.

También queremos agradecer a las familias de las decenas de usuarios que han pasado por el centro, porque ellos también han realizado un esfuerzo por cambiar, comprender la enfermedad y apoyar en su recuperación a sus familiares afectados.

Para no alargarme, “Alma, corazón y vida”, un título muy adecuado para este homenaje: Alma, por el espíritu de la asociación, “juntos podemos más, juntos podemos conseguirlo”; “corazón”, por el tesón, el esfuerzo de los socios y profesionales que animamos el centro, y “vida”, la que logramos para nuestros hijos, hijas, esposas o hermanos que padeciendo una enfermedad mental pueden tener la esperanza de recuperarse gracias al C.R.I.S. que hoy cumple diez años.

Muchas gracias a todos.


PRIMER ANIVERSARIO DE LA VIVIENDA TUTELADA DE MUJERES DE VILLENA

13 Mayo 2009

Villena es una ciudad mediana de la provincia de Alicante que no ocupa un lugar central dentro de su Departamento de Salud, en el que existen ciudades más grandes, como Elda o Petrer. Aunque sus equipamientos sanitarios son adecuados para una capital comarcal, dos centros de salud y un centro de especialidades, carece de hospital, estando el más cercano en Elda, a unos 20 km de distancia.

Desde el punto de vista de la atención a la Salud Mental, el Departamento 18 se encuentra a la cola de todos los ratios de la Comunidad Valenciana y, por tanto, del país. Ocho psiquiatras y cuatro psicólogos, distribuidos en cinco Unidades de Salud Mental a lo largo de la comarca una de ellas especializada en población infantil, atienden a una población cercana a los 300.000 habitantes, careciendo, hasta el momento, de una Unidad de Hospitalización Psiquiátrica y derivando los ingresos a una Unidad de Agudos, dependiente de la Diputación Provincial de Alicante, situada a más de 70 km de Villena.

Pese a esta desolación que se ha mantenido los últimos veinticinco años, Villena tiene la suerte de contar con una asociación, AFEPVI, que es la más activa del Departamento y se encuentra comprometida en lograr, para las personas con enfermedad mental y sus familias, los recursos precisos para su atención, rehabilitación e integración social.

Gracias a la actividad reivindicativa y de gestión de la asociación, apoyada por sus socios, trabajadores y usuarios y respaldada unánimemente por su Ayuntamiento, la ciudad de Villena está dotada de unos centros públicos, la mayoría de titularidad municipal, que no existen en el resto del Departamento; como son el Centro de Rehabilitación e Integración Social (C.R.I.S. Villena), las viviendas tuteladas, para hombres y mujeres, y el Centro Especial de Empleo; todos ellos gestionados por AFEPVI.

El 25 de abril, celebramos el primer aniversario de la apertura del Centro Vivienda Tutelada para Mujeres, en el que conviven cuatro mujeres con enfermedad mental, y del que nos sentimos orgullosos por su carácter pionero en la Comunidad Valenciana, pues hemos abierto camino a los nuevos centros para mujeres que se abrirán durante los próximos meses.

El balance que las usuarias hacen de este año es muy positivo. En sus propias palabras:
“Estoy más tranquila en la Vivienda que en mi casa, mi madre me ponía muy nerviosa. Me encuentro mejor aquí que con mi familia”- MªC.C.I.

“Para mí ha sido estupendo venir al piso, he recobrado las ganas de vivir. En Villena estoy más cerca de mis hijos, que era mi meta a conseguir, y gracias al piso los tengo. Aquí me tratan como persona y no como enferma mental.”-MªP.M.Q.

“El piso para mí ha sido un logro, porqué me está ayudando mucho con mi enfermedad que es la agorafobia y estoy consiguiendo muchas cosas con ayuda de todos; ¡vamos, que estoy contentísima!” -P.M.A.

“Sé que mi presencia en el piso es temporal, pero estoy adquiriendo hábitos que en mi casa no tenía, como manejar el dinero, reconocer cuando puedo tener una recaída y manejarme en las tareas necesarias para llevar una casa. Ahora sé que puedo defenderme sola y no ser una carga para mi familia.”-MªA.V.M.

Pese al largo y costoso trámite de cuatro años que ha llevado lograr la apertura de la nueva vivienda, la perseverancia de la asociación, del Ayuntamiento y de las propias usuarias ha sido la clave que nos permite ahora celebrarlo. Esa misma perseverancia que se ve, día a día, en el trabajo de convivencia, adaptación e integración que las usuarias realizan, con el apoyo de tres educadoras, con vistas a lograr la autonomía personal como elemento esencial de su recuperación.

AFEPVI desea agradecer a todos los implicados su esfuerzo y su paciencia, así como compartir con todos nuestra satisfacción por la consolidación de este nuevo recurso para las mujeres con enfermedad mental del Departamento de Salud 18.

El primer grupo de usuarias del a Vivienda

El primer grupo de usuarias de la Vivienda


NI DERECHOS, NI DINERO

5 Mayo 2009

Cómo nos gustaría ser ricos, cómo nos gustaría poder pagarnos los servicios que necesitamos como si no fueran un derecho, como si fuesen un lujo a nuestro alcance, como si recibir rehabilitación psicosocial fuera un placer y vivir en una residencia unas perpetuas vacaciones.

Cómo nos gustaría no estar enfermos, no precisar atenciones, no depender de nadie. Cómo nos gustaría tener derechos y poder ejercerlos, con el respaldo de los jueces si hace falta, y no depender del inepto de turno que medra en política a nuestra costa.

Cómo nos gustaría vivir en una comunidad autónoma donde se nos respetase como personas y como pacientes y, más allá de la caridad bien publicitada y de las declaraciones al sol, se nos reconociesen efectivamente los derechos que nos otorgan las leyes. Porque en la Comunidad Valenciana, hoy por hoy, no es así:

La Consellería de Bienestar Social se ha enredado en la aplicación de la “Ley de la promoción de la autonomía personal y ayuda a las personas en situación de dependencia”, dedicándose a hacer política contra el gobierno central a costa de las personas dependientes y sus familiares.

Nos dijeron que no era así, que esperásemos, que el sistema que implantaba la ley era complicado; y esperamos. Luego, que el sistema era caro y Madrid tenía que enviar el dinero; y esperamos. Más tarde que las transferencias no llegaban para todos; y seguimos esperando. Ahora simplemente callan, desde enero los responsables de la consellería del bienestar callan: no tienen excusas, no tienen dinero, no saben por dónde empezar.

A las expectativas que albergaban las personas con enfermedad mental, a partir de la nueva ley, sobre el reconocimiento de nuevos derechos y prestaciones y la mejora de las existentes, la Consellería ha respondido con burocracia, desinformación, manipulación política, estrangulamiento económico de los centros y servicios, así como de las asociaciones y empresas que los gestionan.

Todo el problema parece reducirse a un “no hay dinero”, ni para lo nuevo, ni para lo viejo …. en Bienestar Social. Para otras fórmulas, otros eventos y otras quimeras míticas sí que lo hay; mucha seda se corta con el dinero de la Generalitat, pero a nosotros no nos llega.

Como todo el sistema de atención se basa en subvenciones a centros y servicios otorgadas por la gracia del conseller y no en el derecho de las personas dependientes a recibir atención en función de su grado de dependencia; las organizaciones, empresas y asociaciones que prestamos dichos servicios estamos políticamente hipotecados: si criticamos somos desafectos del régimen que tanto hace por nosotros y puede dejar de hacerlo, si no criticamos vamos a la ruina porque el régimen financia sus fracasos a nuestra costa.

Un consuelo: las distancias cortas. Afortunadamente el que nunca falla es el ayuntamiento; siempre ha estado con nosotros mitigando los vaivenes de las otras administraciones. ¿Hasta cuándo podrá resistir?

Por estas razones, las siguientes entidades AFIEM, AFEMA, ASAEM, ASIEM, AMADEM, AFEPVI ,AFAPI-HPPA, AFDEM, y AIEM, miembros de FEAFES-CV, que prestan sus servicios respectivamente en los municipios de Alcoi, Alicante, Gandia, Valencia, Denia, Villena, Gata de Gorgos y Castellón, a partir del próximo día 6 de mayo llevarán a cabo una campaña de recogida de firmas ante la situación actual, ya insostenible, originada por la falta de subvenciones y pagos para el mantenimiento de centros y programas para la atención a personas con enfermedad metal, por parte de la Consellería de Bienestar Social.

Dicha campaña reivindicativa se iniciará el próximo miércoles 6 de mayo con acciones reivindicativas por parte de las entidades que prestan atención a personas con enfermedad mental en los municipios arriba relacionados, dichas acciones coincidirá con el inicio de recogida de firmas de protesta ante dicha situación, estas firmas serán enviadas al Molt Honorable President de la Generalitat Valenciana para que esté al corriente de dicha situación.


¿INCOMPETENCIA O DESPRECIO?

25 Febrero 2009

LA ACTITUD DE LOS POLÍTICOS VALENCIANOS ANTE LAS PERSONAS CON ENFERMEDAD MENTAL EN EL CENTENARIO DEL PADRE JOFRÉ
Si el Padre Jofré, después de seiscientos años, levantara la cabeza vería como las cosas a penas han cambiado: por una parte, los ricos y opulentos señores de la Generalitat, vestidos con trajes de seda bien cortados, admiran las obras de arte mientras prometen para la galería que su riqueza llegará para ampararnos a todos; por otra, las personas con enfermedad mental y sus familiares siguen olvidados, la mayoría desasistidos y en la calle, infradotados de recursos, sin un futuro propio, sin trabajo, abocados a esos modernos manicomios que son las residencias, tan buen negocio para unos pocos.
A día de hoy, tras doce años de haber asumido plenamente las competencias sobre Salud Mental por parte de la Generalitat Valenciana y a veintisiete años de la Ley General de Sanidad que establecía el fin de la Era Manicomial, las personas con enfermedad mental de la Comunidad Valenciana disponen de la cuarta parte de los recursos necesarios para su atención, tanto en personal sanitario (psiquiatras, psicólogos y enfermeras) como en centros de rehabilitación psicosocial e integración laboral o centros residenciales abiertos.
La utilización que la Generalitat está haciendo de la llamada Ley de Atención a la Dependencia está perjudicando aún más a nuestro colectivo, pues se prima a los sectores de con mayor nivel de dependencia y se dificulta el acceso a los recursos del resto. Es cuestión de dinero y el dinero de la Generalitat Valenciana es, prioritariamente, para pan y circo, o mejor, sólo para circo.
Desde hace diez años, las asociaciones de familiares y personas con enfermedad mental luchamos por lograr que se complete una red pública de centros de rehabilitación e inserción social y laboral que, apoyada en formas residenciales alternativas, como las viviendas supervisadas o las minirresidencias, sirva para lograr la recuperación e integración del mayor número posible de enfermos, ayudándoles a superar sus circunstancias y a disfrutar de una vida autónoma.
Este modelo de atención, comunitario y centrado en las necesidades de la persona enferma, choca constantemente con las políticas efectivas que realiza la administración valenciana: mantenimiento en mínimos de la red de atención sanitaria, con carencias en las Unidad de Salud Mental y precaria cobertura del territorio por las Unidades de Hospitalización o las unidades específicas de infancia y adolescencia; red mínima de centros de rehabilitación y de centros de día, creados con un carácter pasivo y ocupacional y sin una adecuada orientación técnica o evaluación de su efectividad; carencia total de alternativas laborales o de propuestas de continuidad de cuidados o de apoyos a la vida autónoma; y, eso sí, potenciación de las residencias, específicas o no, como alternativas vitales, estilo “solución final”.
Con los primeros escalones de la red infradotados y colapsados por exceso de demanda, la Consellería de Bienestar Social está apostando por las residencias como respuesta a las necesidades de atención de familiares y enfermos. Todos sabemos lo bien que conocen este negocio algunos consellers. Sin embargo, para las personas con enfermedad mental, que no son ni ancianos discapacitados ni discapacitados intelectuales, las residencias son una trampa de tiempo, del tiempo del Padre Jofré.
La mayor parte de estos recursos se encuentran en lugares aislados, como polígonos industriales o zonas del extrarradio, en la mayoría de ellas se favorece la incapacitación judicial de los residentes para una mayor seguridad en su manejo; en muchas, demasiadas aunque sólo fuera una, se recurre sistemáticamente a la sedación o contención química como fórmula de atención ante la carencia de otras alternativas médicas; en todas, salvo desconocidas excepciones, las actividades de rehabilitación son un mero paripé ocupacional; por último, las residencias son un negocio, buscan el lucro, pero su cliente más evidente, la persona con enfermedad mental, es incapacitado y sustituido por sus familiares o la propia administración que le concede la plaza, cuyos intereses, por muy buenas intenciones que alberguen, nunca serán plenamente coincidentes.
En el sexto centenario del Padre Jofré queremos creer que algo ha cambiado, que algo tiene que cambiar: que los locos, que fueron retirados de la calle para evitar su escarnio público y recluidos para protegerlos y protegernos de unas enfermedades sin cura, han vuelto a la calle, libres y respetados, ciudadanos a veces enfermos, ciudadanos siempre, con sus obligaciones y sus derechos.


UNA INTERVENCIÓN SIN ALMA

18 Febrero 2009

A veces la burocracia, revestida de legalidad, y el sentido común entran en conflicto. Sucede cuando los funcionarios crean conflictos innecesarios escudándose en interpreteciones formalistas de las normas y ejerciendo de una forma meramente defensiva su trabajo, como si temieran algo.

A veces pensamos que ciertos funcionarios temen a su propia incompetencia. Los organismos públicos, un ayuntamiento por ejemplo, están para hacer cosas: para atender a los ciudadanos y pretarles servicios dentro del marco de la legalidad; la legalidad existe para facilitar esos servicios, no para impedirlos. Lo mismo creemos que sucede con los funcionarios o los trabajadores de esos organismos públicos, están para facilitar no para impedir. Lo contrario no tendría sentido.

A la Interventora del M.I. Ayuntamiento de Villena  le gusta intervenir por sorpresa y sin entrar en el fondo o el fin de los asuntos. Es una apasionada de la intervención; tanto que se niega a salir de su despacho para conocer sobre las materias que interviene. Teme perder la objetividad del que solamente conoce papeles, normas, facturas o justificantes.

Tampoco le gusta advertir, ni sugerir; prefiere intervenir. Sucede que ha estado a punto de cerrar por varios meses los centros municipales de Bienenstar Social que atienden a las personas con enfermedad mental, dejando desatendidas y sin rehabilitación a cincuenta y tres personas enfermas que acuden al CRIS Villena y sin ALOJAMIENTO Y COMIDA a ocho más que residen en las viviendas tuteladas, por un desacuerdo en la forma en que está redactado el convenio entre AFEPVI y el M.I. Ayuntamiento de Villena, un convenio que lleva funcionando nueve años sin crear problemas a los anteriores interventores y que ha contado con el unánime respaldo político de todos los grupos durante todo ese tiempo.

Los convenios son fruto de un acuerdo y, si hay discrepancias, se negocia y se modifican los acuerdos; ocurre constantemente y permite adaptarse a los cambios y a las nuevas necesidades. Lo que no es de recibo es que un día, por las buenas, te digan que ahora no te pago porque no estoy de acuerdo con lo que se ha estado haciendo en los últimos nueve años; así que te dejo a deber 30.000 € al mes, durante tres o cuatro meses, y si puedes apañarte, te apañas, y si no, pues cierras y tiras a todos (61 enfermos y 22 trabajadores) a la calle PORQUE ESE NO ES MI PROBLEMA. Una forma muy humana de interpretar las normas, pero sin ninguna humanidad …

Al final, y con la que está cayendo, han tenido que actuar los políticos, al fin y al cabo los representantes del pueblo, para poder superar las trabas administrativas. El sentido común supera a la burocracia.

Pero una interpretación normativa, hecha por sorpresa, sin advertencia previa y sin aportar soluciones, ha estado a punto de dejar sin atención psicosocial a 53 personas con enfermedad mental y sus familias durante meses; ha estado a punto de tirar de su casa a cuatro hombres y cuatro mujeres en situación de necesidad, negándoles la vivienda y la manutención; ha estado a punto de desmantelar una red de servicios modélica que ha costado toda una década poner en marcha; ha estado a punto suspender los contratos de 22 trabajadores y mandando a esas veintidós familias al paro …

Creemos saber que la forma de actuar de la interventora del M.I. Ayuntamiento de Villena no se dirige contra nuestra asociación , porque actúa igual con todas las asociaciones y con todas las materias que son objeto de su intervención; sin embargo, su celo normativo y su falta de habilidades para superar los conflictos que ese mismo celo puede crear, nos parece que ha llegado demasiado lejos.

Un funcionario no necesita del afecto público para desempeñar su trabajo, ni su puesto depende de las simpatías que despierte, ni sus decisiones de las que él mismo sienta por sus administrados. Así y todo, que quede claro que, con el debido respeto y consideración a su función pública y a su persona, pero teniendo en cuenta la forma en la que nos trata en su negociado, EN AFEPVI NO LE TENEMOS NINGÚN CARIÑO.


ASAMBLEA GENERAL DE AFEPVI 2009

18 Febrero 2009

El próximo jueves, 26 de febrero de 2009, tendrá lugar, a las 20:00 en primera convocatoria y a las 20:30 en segunda y en los locales del CRIS Villena, la Asamblea General que, con caracter anual, celebra AFEPVI.
Después de cuatro años de mandato y con un balance muy satisfactorio para la asociación, este año debe de renovarse la Junta Directiva, para lo que es posible presentar candidaturas.
Desde aquí queremos animar a todos/as los socios/as, especialmente a aquellos afectados por una enfermedad mental, a las participación activa en el gobierno de nuestra asociación, con el fin de que se conozcan y puedan atender todas las necesidades.


LOS SERVICIOS DE ATENCIÓN A LAS PERSONAS CON ENFERMEDAD MENTAL EN VILLENA Y SU COMARCA (ALICANTE)

22 Diciembre 2008

La comarca alicantina del Alto Vinalopó, donde está situada la ciudad de Villena, cuenta con una población cercana los 53.000 habitantes, repartidos en siete municipios, siendo Villena, con 34.500 habitantes (65% sobre el total de la comarca), el más poblado de ellos.

La totalidad de nuestra comarca, junto con la del Medio Vinalopó, constituye, para la Consellería de Sanitat, el departamento de salud 18, con cabecera en Elda, donde se sitúa el Hospital Comarcal. El conjunto del departamento tiene una población de 250.000 habitantes, que se concentran, en su mayoría, las ciudades industriales de Elda y Petrer.

La población del departamento y de nuestra comarca se encuentra en un proceso de incremento acelerado por la inmigración, atraída por la sustitución de la mano de obra no cualificada, agrícola e industrial, y por los nuevos empleos en el sector de servicios y de la construcción.

En los último cinco años, más de 30.000 inmigrantes, en su mayoría extranjeros, han engrosado el censo del departamento; invirtiendo los proceso de despoblación y baja natalidad que habían sido preponderantes durante todo el siglo anterior.

Pese a la modernización y el aumento de la productividad, que la transformación económica de los últimos años ha traído la comarca, la economía local sigue siendo muy dependiente de unos pocos sectores industriales y extractivos (como el calzado y el mármol); lo que se traduce en considerables vaivenes de riqueza en seguimiento de los ciclos económicos propios de cada sector, sometidos a su vez a una feroz competencia internacional.

Dentro de este contexto, la ciudad de Villena, ha desarrollado en los diez últimos años una red bastante completa de recursos para las personas con enfermedad mental basada en la colaboración entre las distintas administraciones con competencias sobre el tema (Consellerías de Sanidad y Bienestar Social, la Exma. Diputación Provincial de Alicante y M.I. Ayuntamiento de Villena) y la participación de los familiares y afectados, a través de la Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental del Alto Vinalopó, AFEPVI.

En el ámbito sanitario, la comarca cuenta con una única Unidad de Salud Mental (con dos psiquiatras, una psicóloga y una enfermera, todas ellas a jornada completa, y una trabajadora social a 1/5 de jornada); que junto con otras tres unidades (Elda, Petrer y Novelda-Aspe, de parecida configuración) forman los servicios sanitarios de Salud Mental en el departamento 18.

En este sentido, el más importante déficit sanitario del departamento, en relación con la salud mental, es la carencia de una Unidad de Hospitalización Psiquiátrica; teniendo que realizar las hospitalizaciones en la Unidad de Agudos del Centro Dr. Esquerdo, dependiente de la Exma. Diputación Provincial y situado en Santa Faz, Alicante, a más de 70 Km de distancia de la comarca. Esta situación cambiará en breve, al estar en un avanzado estado de construcción una nueva ala del Hospital de Elda que albergará, entre otros servicios, una nueva Unidad de Hospitalización Psiquiátrica, con dieciocho camas.

Pero las personas que padecen una enfermedad mental no sólo tienen necesidades sanitarias. Con ser éstas importantes, la enfermedad mental se caracteriza por un curso crónico y provocar, en muchas ocasiones, una grave afectación o discapacidad, especialmente en las áreas de autoestima, capacidad de autocuidados, motivación y habilidades sociales o de relación interpersonal, que dificultan en sobremanera la independencia y realización personal, así como la integración social de las personas afectadas; incidiendo también gravemente en las relaciones familiares, al convertirse la persona enferma en un individuo dependiente, de forma inesperada y en una etapa, por lo general, juvenil.

Este problema se hizo realmente patente cuando, gracias al proceso de desinstitucionalización iniciado en los años ochenta del siglo pasado, las personas enfermas dejaron de ser tratadas en centros hospitalarios específicos (Hospitales Psiquiátricos, Manicomios), aisladas del resto de enfermos y en régimen de institucionalización permanente. Sin embargo, este proceso de cierre de instituciones asilares no fue parejo a la creación de recursos locales en los que atender a los enfermos devueltos a sus familias o que permanecían con ellas; trasladando la atención a la dependencia creada por la enfermedad de las instituciones tradicionales, que hasta el momento se habían hecho cargo de los enfermos, al seno de sus familias, sin proporcionales recursos nuevos o adicionales.

Es en este aspecto de atención a la dependencia en el que hemos podido desarrollar en Villena una red de atención más completa, aunque todavía insuficiente en algunos aspectos.

El impulso para la atención social de las personas con enfermedad mental parte de la Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental del Alto Vinalopó, AFEPVI, formada como su nombre indica, por afectados y sus familiares, que, en 1996, motivados por el devastador efecto de la desinstitucionalización, comienzan a prestar servicios de atención psicosocial a un reducido grupo de afectados a través de la constitución de un TAPIS (Taller Prelaboral de Integración Social), subvencionado por la Consellería de Bienestar Social, y un Club de Ocio, con el fin de ofrecer una alternativa ocupacional y tiempo libre a sus asociados. Ambos recursos, atendidos por profesionales, se movían en la precariedad de las subvenciones anuales y la falta de especificidad o adaptación a la población que atendían.

En 1996, la Consellería de Bienestar Social (en aquel momento de Trabajo y Asuntos Sociales) asume las competencias sobre la atención no sanitaria de las personas con enfermedad mental y crea una nueva tipología de centros sociales específicos de atención, así como legisla el acceso de los afectados a los beneficios del reconocimiento de una minusvalía.

Los centros específicos que se crean en aquel momento atienden a tres grupos de necesidades básicas detectas inicialmente:

q  Los C.R.I.S. (Centro de Rehabilitación e Integración Social), centros de atención ambulatoria dirigidos a lograr la rehabilitación o recuperación psicosocial de las personas con enfermedad mental a través de la realización de programas personalizados de intervención. Ofertando entre 50 y 70 plazas por centro.

q  Los Centros de Día, orientados a ofrecer una alternativa de ocupacional y de convivencia, así como de respiro familiar, a aquellas personas gravemente afectadas. Con una oferta entorno a 15 plazas por centro.

q  Los C.E.E.M. (Centro Específico para Enfermos Mentales), residencias específicas, con un máximo de 45 plazas, en las que atender a personas que, por su grave afectación, sus carencias de apoyo familiar o la inadecuación de este, precisan de una alternativa residencial.

Creada la nueva tipología de servicios, la asociación se pone a trabajar para lograr la apertura en Villena de algunos de estos recursos específicos y, para ello, recurre al M.I. Ayuntamiento de Villena, en el que encuentra una gran receptividad por parte de todos los grupos políticos que lo integran.

Esta receptividad se traduce en que en Villena, con titularidad municipal y con un convenio de gestión entre el ayuntamiento y la Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental del Alto Vinalopó, se abra el primer C.R.I.S. de la provincia de Alicante (y el tercero en la Comunidad Valenciana) en diciembre de 1999; ofertando cincuenta, más adelante 53, plazas para la rehabilitación psicosocial.

La fórmula adoptada, titularidad municipal y gestión asociativa, tiene múltiples ventajas, que se traducen en una mejora de la calidad de las prestaciones asistenciales y de la gestión de este tipo de recursos.

Desde el punto de vista de la calidad de las prestaciones del centro, la inspección y evaluación de los servicios se realiza, a través de un triple filtro: el propio de la Consellería (como garante de la idoneidad del servicio en cuanto administración competente); el del ayuntamiento, a través de sus Servicios Sociales y la Concejalía de Bienestar Social, como responsable ante la Consellería y ante los ciudadanos; y el de la Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental del Alto Vinalopó, que responde, ante sus asociados y ante los propios usuarios de sus servicios, de la gestión que realiza.

Este triple filtro implica a los usuarios del centro, sus familiares, las personas sensibilizadas que forman parte de la asociación, a los ciudadanos del municipio, a los técnicos de los servicios sociales y a los responsable políticos en los resultados de la rehabilitación, de forma que la recuperación e integración social de los afectados sea, en realidad, un mérito percibido y compartido por todos, y del que Villena se siente orgullosa.

Este tipo de convenio entre asociación y ayuntamiento permite dedicar la totalidad de los recursos económicos disponibles a la prestación del servicio, sin la intermediación de una gestión orientada al lucro, en un tipo de centro en donde la ausencia de grandes inversiones tecnológicas o inmobiliarias (como pueden ser los centros sanitarios o las residencias) hace menos necesario el recurso a la iniciativa privada con ánimo de lucro.

En paralelo a la apertura del C.R.I.S. Villena, en 2001 se produce, por una parte, la inauguración de una residencia privada que oferta, en su calidad de psicogeriátrico y con la autorización de la Consellería de Bienestar Social, 28 plazas residenciales concertadas para personas con enfermedad mental, atendiendo a una importante demanda de este tipo de recursos y demostrando que es posible compatibilizar la iniciativa privada y la gestión pública.

Por otra parte, en el mismo año y repitiendo el modelo iniciado con el C.R.I.S., el M.I. Ayuntamiento de Villena, la Consellería de Bienestar Social y AFEPVI, abren en Villena una Vivienda Tutelada para Hombres, que oferta cuatro plazas para personas con enfermedad mental grave, en un entorno doméstico de compañerismo y de integración social.

Ambos recursos, residencia y V.T.H., tratan de responder a la necesidad de disponer de una alternativa residencial a la familia para las personas con una enfermedad mental grave. Necesidad, en muchos casos, más acuciante que la de rehabilitación o recuperación, pues suele afectar a los casos más graves, con mayor deterioro o afectación o con un curso más largo de la enfermedad.

Tanto es así, que, en 2006 se abría una nueva residencia, con 45 plazas, y un centro de día, con 15, ambos en Elda, cabecera del departamento 18, construidos por la Generalitat Valenciana y gestionados, a través de un concurso público, por la misma empresa que ya lo hacía con el psicogeriátrico de Villena.

La oferta residencial se completa, en este año 2008, con una nueva Vivienda Tutelada en Villena, promovida por el M.I. Ayuntamiento, esta vez dirigida a mujeres con enfermedad mental, autorizada por la Consellería de Bienestar Social; con lo que el balance de plazas públicas ofertadas por la Consellería de Bienestar Social para personas con enfermedad mental del departamento sería el siguiente: C.R.I.S. (53), V.T. (8), Centros de Día (15), residencias (73); total: 149.

Aunque queda mucho por hacer, el modelo desarrollado en Villena, de colaboración entre las administraciones competentes y la asociación de afectados y familiares, ha demostrado una gran capacidad para lograr una oferta de servicios de rehabilitación e integración social por encima de la media, a pesar de las dificultades que un entorno rural y disperso crea a la prestación de servicios sociales especializados en régimen ambulatorio (como son las largas distancias que han de recorrer los usuarios diariamente para acudir a los servicios o la falta de implicación de los municipios más pequeños).

Así mismo, la concienciación social y la preparación profesional ligada a la prestación continuada de los servicios a personas con enfermedad mental por parte del municipio y las asociaciones, a propiciado el establecimiento de otros recursos de iniciativa privada; generando no sólo una mejora en la calidad de vida de los afectados, sino también un beneficio económico para la comarca gracias a los empleos de alta cualificación generados.

Por último, pero no menos importante, el desarrollo de todos estos recursos en Villena y el conjunto del Departamento 18, ha implicado una notable disminución del estigma social que acompaña a las enfermedades mentales, gracias a las continuas campañas de sensibilización realizadas en colaboración entre la Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental del Alto Vinalopó, AFEPVI, y el M.I. Ayuntamiento de Villena, que, junto a otras entidades públicas y privadas, trufan el año de conferencias, actos lúdicos, cursos, jornadas, exposiciones, etc.; contribuyendo a un mejor conocimiento público sobre las enfermedades mentales y sobre las necesidades de las personas afectadas y sus familias.

La consideración de la enfermedades mentales como una enfermedad más, con sus peculiaridades, pero con su tratamiento, es un paso importante para la recuperación e integración social de las personas que las padecen. Afectados, familiares y administraciones, podemos hacer que el estigma o rechazo social sea pronto una cosa del pasado, como lo son ya los hospitales psiquiátricos, los asilos y los manicomios.